Ernesto Koplowitz,
el hermano mayor, ¿actuó correctamente cuando expulsó al abogado
de la madre de sus hermanas, Esther Koplowitz y Alicia Koplowitz, Alonso
Armas de Lecuona, del recinto de la Fundación que él
había creado en memoria del padre de la saga de "los Koplowitz",
don Ernesto Koplowitz Sternberg? Tal y como ya se ha aclarado
en otra sección de esta misma página, el capítulo titulado "La última alternativa,
el descrédito", del libro,
"Lo que se quiere impedir que
se conozca respecto a los Koplowitz - Libro Primero",
revela hechos insólitos acaecidos 10 años más tarde,
profundizando en esta cuestión y añadiendo pruebas documentales
sorprendentes y contundentes. Para saber más puede pulsar sobre
los textos del siguiente enlace:
No obstante
y a juzgar por su comportamiento posterior,
sin
duda alguna a Alicia
Koplowitz le debe de resultar “excéntrico” dedicarse a eso del
Conocimiento Unificado, si bien poner a huérfanos en las manos
de una organización condenada por el Papa por presunta pederastia*,
la debe de parecer absolutamente normal y moral con tal de obtener
favores políticos sustancialmente rentables.
Almacenar ingentes cantidades de dinero para luego no saber qué hacer con
ello o malgastarlo en lujos insustanciales, eso sí que no debe de
representarle ninguna “excentricidad” a Alicia Koplowitz conforme a sus peculiares criterios.
Aunque, pensándolo bien, en realidad nunca debió de tomarse en serio lo
de la Fundación “Ernesto Koplowitz”, ni en hacer nada para
rememorar a su padre Ernesto Koplowitz Sternberg, a
quien debe lo que tiene. Evidentemente,
todo lo de la
"FUNDACIÓN
Ernesto Koplowitz"
en memoria de su padre, inducido inicialmente por ella misma, no debió de ser otra cosa que una maniobra política
encaminada a marear y debilitar a su hermano mayor Ernesto Koplowitz
(hijo), para colocarle en una situación de indefensión social económica
y jurídica, nada más.